Hablamos con Marta Monfort, la directora de este festival que celebra su 51ª Edición. Destaca que “Pretendemos sobre todo mantener las señas de identidad del certamen y llegar a todos los públicos haciendo de la cultura un derecho y una ocasión de disfrute. La programación contempla la mirada a la creación escénica internacional, contando con importantes compañías como El rayo misterioso, Tao Dance Theatre o Tiger Lillies, entre otras.
La presencia de nuevos lenguajes escénicos y la danza tienen gran importancia en la programación, con propuestas como Teoría King-Kong, The Common Ground o Teatro da mangiare.

La firme apuesta por la creación vasca y en euskera, con 13 compañías vascas y una nueva edición de Off Lokal. La proliferación de espacios para el debate, el conocimiento y la capacitación.
Y los encuentros entre los artistas y el público más allá de contemplar las representaciones teatrales que demandan un proactivismo muy típico del festival con las actividades paralelas que propone la sección Teatro Abierto”.

-¿Qué montajes de compañías vascas y navarras habrá en la programación?
13 propuestas locales, 7 de ellas en euskera y procedentes de todo Euskadi. Destacaría las obras de Off Lokal, la propuesta de pequeñas piezas dramáticas para ser representadas en espacios no convencionales que este año cuenta con 3 representaciones en castellano y 3 en euskera, de la mano de compañías como El mono habitado, Ékoma teatro, Clau_topia&Amaia Bono, Parasite Kolektiboa, Musaloka y Makur Antzerkia.
Todas son estrenos absolutos.

Además contaremos con importantes estrenos de la mano de compañías como Xake Produkzioak, y su último trabajo Sidari. Sustrai presentará su primer trabajo de circo y danza: Zirkuss; Anita Maravillas traerá el 8 de noviembre su última creación para los más pequeños/as Tretatxu.

Tanttaka Teatroa y Txalo Producciones también tienen espacio para representar su última comedia, Rigor mortis, un texto que procede del programa de apoyo a la creación y escritura dramática “Nuevas Dramaturgias” (que promueven la Red de Teatros de Vitoria junto al Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián  y el teatro Arriaga de Bilbao). Es una comedia magnífica dirigida por Mireia Gabilondo.

Rojo nieve, una pieza de teatro de máscaras, clown  y artes vivas, de la mano de la compañía Musaloka Kolektiboa. Presenta este trabajo dentro del ciclo JIM AKTUAL, dedicado a las nuevas tendencias.

Y terminamos con dos propuestas muy especiales: Xocolat, de la compañía Teatro Paraíso, una propuesta llena de sabores para niños y niñas de 2 a 4 años, dentro del programa Proyecto Bebés.

E Imaginarios posibles que es un taller y muestra de danza para personas con capacidades distintas que lidera la coreógrafa navarra Inés Aubert.

-Celebráis la edición numero 51. El público es ya muy fiel a este Festival. ¿Es difícil superarse cada año en calidad y en diversidad de programación?
Creemos que se consigue mantener el equilibrio entre la identidad y el ADN del certamen y el interés y la respuesta del público, que es siempre excelente. Es un reto cada año, sin duda, pero es una gozada y una gran satisfacción recibir comentarios tan positivos cuando presentamos en julio la programación. Mucha gente y muchos artistas nos dijeron que era una programación increíble, así que.. ¡misión cumplida! y a por el año que viene y a seguir mejorando!. Después de casi 24 años programando, creo que tenemos el conocimiento y las herramientas para hacerlo. Además el trabajo en redes y la colaboración con otros teatros y festivales es siempre una gran ayuda.

-¿Cuáles han sido vuestros principales criterios de elección de obras/piezas este año?
Los habituales, la verdad: tratar de garantizar que haya variedad de lenguajes, oferta para diferentes públicos, pero manteniendo las señas de identidad del certamen. Es decir, que haya propuestas internacionales (hay 7); que se valore la presencia importante de la creación y compañías locales y en euskera (hay 13); hay 2 piezas de circo, la danza cobra un protagonismo muy importante en la programación con un total de 7 propuestas; sin olvidar que haya oferta para la infancia y la pequeña infancia.

Un equilibrio entre dramaturgias no convencionales y obras de teatro más asequibles con grandes autores (Eugene O´Neill, Shakespeare), grandes directores (Andrés Lima, Sergio Peris Mencheta o Pablo Remón ) y grandes intérpretes que el público siempre quiere ver (Josep María Pou, Carolina Yuste, Carmen Ruiz, Malena Alterio, o Carlos Hipólito, entre otros).
Es una mezcla de calidad artística y diversidad, hay mucha variedad, la programación es muy rica y atractiva y va destinada a un público amplio. No es fácil pero creo que lo hemos conseguido.

-Por qué debería ir el público de otras Comunidades Autónomas a ver la programación de este Festival?

El Festival de Teatro de Vitoria-Gasteiz es un evento cultural muy consolidado y reconocido, y  en unas pocas semanas ofrece una gran riqueza  y  variedad y de espectáculos que pueden verse sólo en Gasteiz en un espacio corto de tiempo. Algunas obras sólo vienen a contados teatros del Estado -sobre todo las internacionales, en esta ocasión, Tao Dance Theatre, o  El rayo misterioso, Tiger Lillies-  y es una gran oportunidad. Además, con el festival se vive un ambiente muy  especial con los encuentros entre el público y los artistas, las actividades de Teatro Abierto como Teatro para leer,  los laboratorios para artistas, las propuestas de Off Lokal y el taller de danza Imaginarios posibles.  Es una temporada en la que las artes escénicas hierven e  invaden la vida de la ciudadanía con más intensidad que otras temporadas, sin ninguna duda. Hay espectáculos de todo tipo, para público adulto, pequeños y pequeñas, bebés… en diversas lenguas…. circo, teatro, danza, máscaras, clown, site specific… creemos que es una oferta de gran calidad y muy variada, todos pueden encontrar un espectáculo que digan: «Lo quiero ver!». Al menos con ese espíritu hemos confeccionado la programación.

-Termina esta frase: “Las artes escénicas le aportan a la vida de las personas…”
Experiencias en vivo, irrepetibles, cargadas de emoción, que impactan en nuestras vidas para hacernos sentir, nos sacuden, nos dan la risa, mantienen nuestro espíritu crítico despierto, son necesarias y buenísimas para la salud, sin duda.