Antonio Banderas ha dirigido esta versión escrita por Emilio Aragón del musical de John-Michael Tebelak. Con música y nuevas letras de Stephen Schwartz, este clásico de Broadway nos habla, según comenta su director, “del amor, el perdón, la humildad… de valores universales que hoy parecen escondidos. De demostrar que se puede hablar de compasión en tiempos de ruido.”

Un elenco formado por trece actores lleva a escena este musical en el que hay vaudeville, magia, sombras, máscaras, títeres y muy buenas canciones. Hablamos con Ferran Fabá y Hugo Ruiz, dos de los actores protagonistas de este espectáculo que nos recuerda “que la vida es un camino que necesitamos recorrer con ayuda de los demás”.

-En la historia del musical hay una guerra indeterminada, una compañía de jóvenes actores refugiados en una iglesia en ruinas, una explosión cercana y amenazante. De repente un curioso e inquietante individuo irrumpe en el lugar anunciando la llegada de alguien especial, distinto, un ser poderoso que aparece como si de un hechizo se tratase, y que es capaz de cambiar la realidad. ¿Qué más les puedes contar a nuestros lectores sobre la historia que nos narra esta función?

HUGO RUIZ: La función arranca con un grupo de jóvenes actores que se han  refugiado ahí. Se están escondiendo del desorden que hay fuera. En ese espacio aparecen Jesús y Judas, que les proponen jugar, hacer teatro. A partir de ese juego empieza a construirse la historia.

Jesús aparece para compartir parábolas y, poco a poco, ir transformando al grupo, no desde lo sobrenatural, sino desde lo humano. Y, al mismo tiempo, la función pone el foco en el conflicto entre Jesús y Judas: el rencor, la amistad, los celos y el deseo por lo que tiene el otro.

-¿Cómo es tu personaje?

FERRAN: Jesús es un personaje que parece sacado de otro planeta. El sabe cuál es su misión en el espacio que le toca, pero le sorprende la compañía de actores con la que se encuentra.

Es un personaje dulce, carismático y líder sin imposición. Manda el mensaje y espera que éste sea captado por la gente que le escucha, pero sin pretender imponerlo.

HUGO: Judas es alguien que pelea con ese destino y es un personaje que no odia al protagonista, sino que desea lo que él tiene. No puedo hablar de mi personaje sin hablar de Jesús. Son personajes que tienen un destino en el que ambos representan fuerzas opuestas necesarias para que la historia tenga sentido y pueda contarse. Son las dos caras de una misma moneda. Yo necesito a Jesús para contar esta historia, pero Jesús también necesita a Judas para poder contarla.

-También comenta el director que “Este espectáculo invita a pasar a construir la ciudad soñada, a no rendirse a construir un mundo mejor.” ¿ Qué añadirías al respecto?

FERRAN: En “Godspell, el musical” se puede apreciar el momento bélico que hay fuera del teatro, y justamente la función transcurre en un “templo en ruinas”. En medio de todo ese caos hay que recordar que siempre se puede mejorar y construir la “ciudad más hermosa”, un lugar de paz y amor para todos.

HUGO: El musical habla de esos valores que hemos olvidado y que, hoy en día, necesitamos que nos recuerden. No podemos quedarnos indiferentes ante lo que le pasa al que tengo enfrente.

-¿De qué otros temas nos habla el musical?

FERRAN: Pone en manifiesto valores que, como sociedad, parece que se nos han olvidado: el amor al prójimo, el actuar bien, el ser buena persona. En un momento actual, donde nuestro mundo está en “guerra”, necesitamos recordar que al final todos formamos parte de lo mismo y que un mensaje tan antiguo sigue siendo tan actual. También es interesante la relación entre Jesús y Judas. Al final son los mejores amigos, y cada uno sabe cuál es su misión en este mundo. Los dos se necesitan, son dos caras de una misma moneda. No habría Jesús sin Judas y viceversa.

HUGO: Más allá del amor y la justicia, esta versión se centra en la violencia, el miedo, el odio, la envidia, el egoísmo.

La historia está ambientada en plena guerra, y vemos cómo este grupo de actores puede enfrentarse a esto con creatividad y música. Cada uno con sus propias herramientas. Este nuevo Godspell tiene una narrativa más “oscura” y busca que el público salga del teatro con muchas preguntas.

-¿Cuáles son las canciones que más te gustan? ¿Por qué?

FERRAN:  Mi canción favorita es “Entre los sauces”. Es la canción de Judas y desde el primer día en la lectura de guión, ha habido algo que nos conectaba a todos fuertemente con ella. Es uno de los momentos más mágicos del musical.

HUGO: “La ciudad más hermosa”, interpretada por Ferran Fabá.

Además de ser una delicia por la interpretación de mi compañero, es la única canción que lanza un mensaje directo al espectador: “vamos a construir algo entre todos, no podemos rendirnos y tenemos que pasar a la acción.”

La Dirección musical de “Godspell, el musical” es de Daniel Villarroya, la supervisión musical ha estado al mando de Arturo Díez Boscovich, el coreógrafo es Carmelo Segura, la Escenografía es una creación de Sebastià Brosa, el Vestuario ha sido diseñado por Gabriela Salaverri y la Iluminación es una creación de Juanjo Llorens.

-¿Qué tipo de música la ambienta?

HUGO: Combina el espíritu de Broadway de los años 70 con vaudeville, soul, góspel, pop y rock. Es una de las partituras más complejas a las que me he enfrentado en mi carrera. El 80% de las canciones de este musical están armonizadas.

FERRAN: Es una obra musical pop rock. La música es realmente increíble y pegadiza. Los espectadores salen del Teatro cantando muchos de los temas que interpretamos. Nunca me he enfrentado a una partitura tan difícil y tan mágica.

Completan el elenco Teresa Abarca, Javier Ariano, Roko, Aaron Cobos, Andro Crespo, Paula Díaz, Laia Prats y Estibalitz Ruiz y los covers Alex Chavarry, Ana Domínguez, Bella Exum, Paula Moncada, Raúl Ortiz y Álex Parra.

Para ANTONIO BANDERAS, EL DIRECTOR

Para el actor y director, “¿Son reales estos personajes? ¿Son actores dentro de una obra interpretada por actores? ¿Y estos dos personajes que no parecen ser parte del grupo y representan papeles antagónicos, son quiénes dicen ser? ¿Se han colado en el espacio escénico?… Este musical es Teatro dentro del Teatro. Todos cumpliendo lo encomendado para que los mensajes trasciendan: los actores para llegar a la catarsis de emociones de las que se nutre al público desde el escenario; los personajes cumpliendo con su destino para que el mensaje de amor que transportan viaje a través de los siglos. A veces todo se entremezcla y no sabemos lo que es verdad teatral o lo que es verdad espiritual. Un mensaje con más de 2000 años de historia, contado de otra forma. Una nueva pasión…. El espectáculo que van a presenciar es nuestro grano de arena para animarles a dinamitar la utopía y pasar a construir la ciudad soñada, no rindiéndose ante la idea de crear un mundo mejor. Gracias por venir al teatro, gracias por participar y envolverse en la “liturgia teatral” que les proponemos”. Es una producción de Antonio Banderas y Teatro del Soho Caixabank. Fotografías de Javier Salas. Fotografía de portada: Marina M. Luna. Gran Teatro Pavón.