Borja Fernández, Miguel de Lira, Patricia de Lorenzo, Marcos Pereira y Gema Santos (de la compañía Chévere) protagonizan esta función que, en palabras de Xron, su creador y director, “habla sobre la relación que existe entre buena memoria y buena democracia, y sobre los traumas sin resolver de nuestra memoria histórica.”
El hilo conductor es un cuadro conocido como el “Gernika gallego”, por ser un testimonio contemporáneo de la matanza ejecutada por los autores del golpe de 1936 en Galicia.
Según Xron, “El detonante para iniciar este proyecto es el acto que organiza el gobierno gallego, presidido por Núñez Feijoó, para recibir ese cuadro cuando llega a Galicia por primera vez en 2018. Al ver la fotografía de las autoridades rodeando el cuadro, tendido sobre una mesa, enseguida advertimos el parecido de la escena con el famoso cuadro de Rembrandt que retrata una disección anatómica en público: La lección de anatomía del Dr. Tulp. Y entendimos aquel acto de recepción como una especie de lección de anatomía de la memoria, y el lugar en el que fue presentado, la Ciudad de la Cultura, como uno de esos teatros anatómicos en los que tenían lugar las disecciones en el Ámsterdam del siglo XVII. Lo interesante es que en esta nueva lección el maestro es el presidente de gobierno, pues es quien toma la palabra para presentar el cuadro como un homenaje a la educación. El acto se transforma así en una toma de posesión de la palabra, que evidencia la intención de crear realidades alternativas a los hechos históricos. Porque la verdad es que el cuadro se hizo por encargo en 1945 para un acto en memoria de la persona retratada, Alexandre Bóveda.
En el escenario una mujer entra en escena. Dice que sufrió un ictus que le afectó a la memoria y no puede completar sus recuerdos. Que tuvo el ictus en la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela en octubre de 2018, durante un acto que el gobierno gallego organizó para recibir un cuadro titulado “A derradeira leición do mestre”. Dice que, desde ese momento, su memoria es un caos. Que no sabe por qué estaba allí ni por qué le interesaba un cuadro que no recuerda haber visto antes. Por eso necesita reconstruir cada detalle de aquel acto. Lo necesita para rellenar los huecos de su memoria y para no olvidar quién es…
“Hemos explorado las posibilidades narrativas de la audiodescripción, integrándola en escena a través de una voz narradora que cuenta, toca, huele, describe, acompaña y conduce. Una forma de reconocer y familiarizarse con otras maneras de percibir y contar lo real, aunque no sean las nuestras. El resultado es un viaje escénico que nos invita a entender cómo se construyen (y cómo se disputan) las narrativas de la memoria.”, termina Xron.
Es una Producción del Centro Dramático Nacional Chévere, con el apoyo de Agadic-Xunta de Galicia. Teatro Valle-Inclán (Sala Francisco Nieva).