La IX edición, bajo el lema «Genealogías compartidas», reúne veintiuna creaciones y nueve estrenos absolutos entre el 11 y el 19 de septiembre en los conjuntos históricos declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO. Alcalá de Henares, Ávila, Baeza, Cáceres, Córdoba, Cuenca, Ibiza/Eivissa, Mérida, Salamanca, San Cristóbal de La Laguna, Santiago de Compostela, Segovia, Tarragona, Toledo y Úbeda vuelven a convertirse, un año más, en escenario de este festival de danza contemporánea y artes vivas que desde 2018 recorre de forma simultánea las quince ciudades españolas inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial.
«Lo que hace especial a ESCENA PATRIMONIO es que no utiliza el patrimonio únicamente como un escenario para los espectáculos, sino como un interlocutor artístico. Cada creación dialoga con la arquitectura, la memoria y la identidad de cada ciudad, generando experiencias irrepetibles para el público y ofreciendo a los artistas el reto de crear específicamente para estos espacios», explica Lorenzo Pappagallo, director artístico del festival.
«Genealogías compartidas»
La programación cuenta con la presencia de artistas de Italia, Chile y Perú y numerosas coproducciones con centros de creación nacionales e internacionales. El festival se articula este año bajo el lema «Genealogías compartidas», un concepto que entiende el patrimonio como el resultado de una transmisión constante entre generaciones, territorios y comunidades.
«No hablamos únicamente del patrimonio construido, sino también del patrimonio humano, de los cuerpos, de las memorias y de las relaciones. No heredamos solo monumentos, sino también gestos, saberes, oficios y formas de habitar», señala Pappagallo, que subraya que el proyecto quiere reforzar además el protagonismo de la creación femenina, profundizar en la descentralización cultural y ampliar el diálogo entre Europa e Iberoamérica.
«Me gustaría que el festival siguiera demostrando que la danza contemporánea puede ser una herramienta extraordinaria para descubrir el patrimonio desde otra mirada. Cuando alguien sale de un espectáculo y vuelve a observar una plaza, una muralla o una iglesia de una manera diferente, sentimos que hemos cumplido nuestro trabajo. Aspiramos a consolidar la dimensión internacional del proyecto y a que ESCENA PATRIMONIO se convierta cada vez más en un referente europeo para la creación en espacios patrimoniales, sin dejar de ampliar residencias, encargos y coproducciones a lo largo de todo el año.»
Y añade, «La danza es probablemente una de las artes más efímeras que existen; el patrimonio, una de las más permanentes. Cuando ambas se encuentran sucede algo muy emocionante: el pasado cobra vida a través del presente y, durante unos minutos, los espacios históricos vuelven a pertenecer a quienes los habitan.»
A la programación se suman un programa de talleres, encuentros con artistas, ensayos abiertos y medidas de accesibilidad dirigidos a acercar el festival a la ciudadanía, porque, como recuerda el director artístico, «el patrimonio solo tiene sentido si se vive y se comparte».
ESCENA PATRIMONIO nació en 2018 como el «corazón contemporáneo» de La Noche del Patrimonio, una iniciativa impulsada por el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España con motivo de su 25 aniversario. Desde entonces se ha convertido en un festival internacional único en Europa por su carácter descentralizado, y en estos nueve años ha acogido a más de un centenar de coreógrafos, coreógrafas y compañías, consolidándose como una de las principales plataformas españolas de creación coreográfica en espacios patrimoniales.
El espacio como coautor de la coreografía
Este año el festival habitará espacios tan singulares como el Corral de Comedias de Alcalá de Henares, el Templo Romano y la Puerta del Puente de Córdoba, la Alcazaba Árabe de Mérida, los Jardines de Santo Domingo de Salamanca, la Praza da Quintana de Santiago de Compostela o el Foro de la Colonia de Tarragona, entre otros muchos enclaves declarados Patrimonio Mundial.
Algunas propuestas nacen específicamente para el lugar a través de residencias de investigación site-specific; otras son obras existentes que se transforman para dialogar con un nuevo contexto patrimonial.
«La arquitectura modifica el movimiento, la escala, la luz, el sonido, la dramaturgia y la relación con el público; al mismo tiempo, la presencia de los cuerpos activa nuevas lecturas del lugar. Una plaza, una iglesia o un yacimiento arqueológico dejan de ser observados únicamente como monumentos y se convierten, durante la representación, en espacios vivos y compartidos», resume el equipo artístico del festival.
PROGRAMACIÓN
El director artístico destaca los dos estrenos de este año «ATMAN», de Elena Quesada en Baeza, en diálogo con el patrimonio artesanal de la ciudad, y «Mirar de otra manera lo que ya conocíamos». Y nos presenta el resto de la programación:
• Alcalá de Henares: Cienfuegos Danza, con «Emigradas», por su diálogo con el histórico Corral de Comedias desde una mirada contemporánea y poética.
• Ávila: David Coria, con «Tu dulce peso rosa» junto a Helena Martín y «Entrelíneas» junto a Florencia Oz.
• Baeza: Compañía Juan Berlanga, con «Juan Caballo», reciente Premio Max al Mejor Intérprete Masculino de Danza. Junto a él, Elena Quesada estrena «ATMAN», una creación en delicado diálogo con el patrimonio artesanal de su ciudad.
• Cáceres: KOR’SIA, con «Jogler», estreno absoluto concebido para el patrimonio monumental y medieval de la ciudad. También en Cáceres, en el Museo Helga de Alvear GEA, la compañía chilena Pseudónimo y el colectivo peruano Crudo Colectivo que presentarán «Estratos de afectación».
• Córdoba: Manuel Liñán, con «Amor Amado Amén», en el recientemente restaurado Templo Romano y también se representará la creación participativa LIMINIAL en colaboración de La Normal y coreografía de Antonio Ruz.
• Cuenca: Juan Carlos Lérida y Carmela Muñoz, con «Lo inevitable: entre la rítmica y la mística», en colaboración con Graner y el Festival Grec de Barcelona.
• Ibiza/Eivissa: Adrián Herrera, con «Benthos», una nueva creación inspirada en la posidonia, Patrimonio Mundial de la UNESCO.
• Mérida: La Chachi, con «Los inescalables Alpes, buscando a Currito», en el marco del Templo de Diana.
• Salamanca: Melania Olcina estrena «HABITA». Junto a ella, David Vento presenta «De Neanderthal a Sapiens», que combina circo contemporáneo, danza, videomapping y órgano en directo en los Dominicos.
• Santiago de Compostela: Roger Bernat, con «La consagración de la primavera», experiencia participativa inspirada en la obra de Pina Bausch.
• Segovia: Melania Olcina, junto a la arpista Sara Águeda, con «TACTUS», una creación site-specific en la Plaza de San Martín. También se presentará en la Plaza del Azoguejo en frente del Acueducto de Segovia la pieza FLOP de uno de los artistas asociados de esta edición Antonio Ruz.
• San Cristóbal de La Laguna: GEA —formado por la compañía chilena Pseudónimo y el colectivo peruano Crudo Colectivo— junto a la creadora canaria Paula Quintana, con «Sangre Mineral».
• Tarragona: «Catalanwashing», el nuevo solo de Pere Seda con la compañía L’Esbord, una pieza que reflexiona sobre la construcción de la identidad cultural y la folclorización de los símbolos tradicionales catalanes y otra versión in´situ del dúo «FLOP» de Compañía Antonio Ruz en el Foro de la Colonia.
• Toledo: La Venidera, con «Lo que ya fueron otros», en el Patio de San Pedro Mártir.
• Úbeda: Marita Martínez-Rey de la Cía. Almazarte Danza, con el estreno de «Un húngaro en Andalucía», vinculado a su ciudad natal.
«El verdadero sentido del Festival es recordar que el patrimonio no es solo aquello que heredamos, sino también aquello que somos capaces de transmitir a las generaciones futuras», termina su director.