Es una de las producciones más curiosas de beon. Entertainment. Este musical surgió a partir de una idea original de Darío Regattieri, CEO de la compañía y su puesta en escena es, además, apta para todos los públicos. Vuelve a Madrid.

Hablamos con Ignasi Vidal, autor del texto y director del musical que, además, ahora da vida al escritor Antoine de Saint-Exupéry.

-¿Cómo es Antoine de Saint-Exupéry, tu personaje en esta versión?

Explosivo, inmensamente creativo, y no sólo en su faceta como escritor. Es intenso, comprometido con su tiempo, consecuente con su pensamiento, algo narcisista, arriesgado al extremo, hedonista y muy romántico.

-¿Con qué cuatro adjetivos describirías la personalidad del personaje de El Principito que interpreta Shuarma?

Profundo, sencillo, honesto y bondadoso.

-En este regreso a Madrid, también estás en el escenario…

Soy director, pero no puedo negar que llevo mi faceta como actor dentro. La ventaja es que conozco el texto desde su génesis, porque he creado cada palabra y cada detalle de esta función. Tuve que leer tanto sobre Saint-Exupéry, tanto sus biografías como sus libros, que conozco (o creo conocer) muy al detalle su pensamiento, sus libros y su forma de ser. Es una función que dirigí en su primera versión. Como actor estoy redescubriéndolo como si no hubiera sido yo quien escribió y concibió este espectáculo.

-¿Qué frases del texto de tu personaje destacarías?

Me quedo con: “Se muere por aquello por lo que vale la pena vivir”; “la cordura es, casi, lo opuesto al amor” y “corregir es mi oficio, escribir lo dejo para los vanidosos que se creen perfectos”. Porque estas frases tienen un trasfondo contundente, pero son de una sencillez total. La primera encierra toda una ideología relacionada con su militancia en el humanismo radical. La segunda es la muestra de su alma impulsiva, pasional y aventurera. La tercera representa la lucha de un hombre excepcional por mantener una humildad que le ate al mundo.

-¿Cuáles son los temas de los que nos habla “Antoine. El musical”?

Los males que asolaban a la sociedad de su tiempo que aún hoy siguen vigentes; la creatividad como credo de carácter religioso en la que vivía instalado; el amor al prójimo y la solidaridad como única forma de vivir en armonía.

-La banda sonora (que es original) ha sido compuesta por Shuarma, del grupo Elefantes. ¿Qué tipo de música ambienta la historia?

Quién conozca y aprecie el maravilloso legado de Elefantes (una de las bandas más particulares de los últimos 30 años en España) disfrutará de esta función. Quien no lo conozca, descubrirá la magia que atesora Shuarma como compositor.

-Elige dos de los temas musicales de la obra. ¿Por qué los consideras importantes?

Toda la parte final del primer acto. El tema central, “millones de estrellas” y “Será tan divertido”, aunque me gusta toda la música que ha compuesto Shuarma.

El elenco también lo forman Beatriz Ros, que interpreta a Consuelo Suncín, figura clave en la vida del autor; Víctor Ullate Roche, quien asume múltiples personajes como el Teniente, Henri Guillaumet, el Zorro, Benjamín, el Rey y el Guardaagujas; Carlos Seguí, en los roles de Eugène Reynald, el Hombre de negocios, el General Gravoile y el Geógrafo; Felipe Ansola, que da vida al Soldado, el Vanidoso y Hervé Miles; Virginia Muñoz como Elisabeth Reynald y Zoe Buccolini, que interpreta a Silvia Hamilton, la Rosa y la Serpiente.

-¿Qué destacarías de la escenografía y de la puesta en escena de esta obra?

La escenografía de Alessio Meloni tiene la elegancia y la poética que caracterizan su trabajo.

Sobre la puesta en escena prefiero que sea el público el que opine cuando lo haya visto. La dirección musical es de Sasha Pantchenko y la coreografía de Mariano Botindari. Teatro Calderón (Lírico).