El Centro Dramático Nacional presenta esta versión de la popular novela de Josefina Aldecoa dirigida por Raquel Alarcón. Hablamos con Manuela Velasco y Julia Rubio que dan vida a Josefina y Gabriela, las protagonistas de esta función cuya adaptación ha escrito Aurora Parrilla. 

MANUELA VELASCO

-Preséntanos a tu personaje. ¿Quién y cómo es? ¿Cómo la describirías?

Mi personaje es Josefina Aldecoa. Es la hija de Gabriela, la maestra protagonista de la historia. Josefina es quien necesita reconstruir la historia de su madre, de su familia. Investiga sobre sus raíces, necesita respuestas, necesita saber y entender qué pasó. Es la memoria. Es la heredera del legado de su abuela y de su madre y de las maestras de la República. Es el presente y el futuro. Fundó el Colegio Estilo en Madrid en plena dictadura franquista.

-En la presentación de la obra se comenta que “Es la historia de miles de niños, de miles de maestros, de miles de escuelas y miles de libros, de una sociedad que se movilizó con el propósito de salir de la oscuridad y la ignorancia para ser libre. Pero bien podría ser una historia de nuestro tiempo, en pleno 2025…”, ¿estás de acuerdo? ¿Por qué?

No estoy de acuerdo. En 2025 se han conquistado muchos derechos que en el 1924/36/58 casi ni se podía soñar con conseguir.

Lo peligroso es que hoy en día con tanta polarización hay comportamientos y pensamientos que recuerdan a lo que se estaba cociendo en el 36 y parece que un sector de la sociedad mira con nostalgia a la España franquista y se atreve a reivindicar ciertas cosas que supondrían un retroceso a los años oscuros de la posguerra y la dictadura.

A todos esos jóvenes que gritan y celebran consignas fascistas les invitaría a ver la obra, para que se hagan una idea de todo lo que perderían.

-En esta obra están el idealismo y la esperanza en el cambio. Pero, según tu opinión, ¿cuáles son los temas principales de los que nos habla?

De la educación, la memoria, la vocación, el colonialismo, la maternidad, la guerra, la esperanza.

-Para Raquel, su directora, “Creo que en la cultura está el alma de los pueblos. Y creo que la educación es el vehículo que la hace posible, la materializa.” ¿Qué añadirías?

Que hacen falta maestras para que esto sea posible. Referentes. Personas con una ética, unos valores, una vocación, valentía, fortaleza, pensamiento crítico e independencia. Y gobiernos que les permitan hacer su trabajo libremente y que garanticen y protejan una educación pública y universal.

 

-Esta obra plantea preguntas como “¿Se puede salvar un país desde las aulas?. Según tú, ¿Qué otras preguntas?

Creo que todos podríamos preguntarnos ¿qué habría hecho yo?.

-¿Con qué tres frases de tu personaje te quedarías?

-“Me imagino que podría existir un lugar donde poder hacer preguntas, donde aprender a pensar libremente”.

-“Mamá, yo creo que estoy aquí, hablando contigo, porque tengo algo de esperanza”.

-“Al igual que las madres, las maestras son el origen de muchas personas y de muchos lugares. Tienen esa capacidad y esa responsabilidad también”.

-En la historia también está lo negativo: el machismo, el caciquismo, la ignorancia. ¿Qué otras circunstancias negativas hay en esta historia?

Lo más doloroso es asistir al aniquilamiento de la esperanza y la instauración del odio y el enfrentamiento. La muerte. Saber que muchas maestras y maestros fueron represaliados, perseguidos y fusilados solo por querer sacar al pueblo de la ignorancia y darles herramientas para pensar libremente. Y muchos de los que sobrevivieron tuvieron que vivir el exilio interior.

-Para Raquel Alarcón “la obra nos coloca en la piel de las alumnas de aquellas maestras republicanas que un día creyeron en el poder de la educación como elemento transformador de las sociedades, apostando por una escuela pública, laica, democrática, inconformista, solidaria.” ¿Qué opinas al respecto?

Yo fui alumna del colegio Estilo que Josefina Aldecoa fundó a partir de estos valores. Me siento afortunada de haber podido recibir este tipo de educación.

-¿Por qué no deberían nuestros lectores perderse esta función?

Creo que es una iniciativa maravillosa del CDN seguir adaptando para la escena novelas de grandes escritoras españolas ya que, lamentablemente, la dictadura aplastó a las mujeres en general y a las artistas en particular. Es siempre necesario recordar, aprender de nuestra historia y contárnosla también desde la experiencia y la sensibilidad femeninas.

JULIA RUBIO

-Gabriela, tu personaje, es una maestra que viaja por escuelas rurales difundiendo la pasión por aprender, que llega a Guinea Ecuatorial, sueña, vive y sufre la Segunda República y que termina dejando el testigo a su propia hija…

Es una chica que con diecinueve años sale de la escuela Normal de Oviedo cargada de esperanza y vocación, con una fuerte sed de cambio y la convicción de que ese cambio puede materializarse desde las aulas. Con ese pensamiento y una línea pedagógica que bebe de la Institución Libre de Enseñanza, sale a la España de 1923 y se choca con lo que realmente significa eso de ser maestra en un contexto sociopolítico y cultural que no rema a su favor. El mundo que la recibe la escupe constantemente, la frena, la hace viajar de un lado a otro buscando ese lugar donde al fin poder desplegarse, donde llevar a término esa misión de la que se sabe responsable. Y, pese a los palos en la rueda, frente a la dificultad, ella simplemente se sobrepone y avanza, como una flecha que el aire va limando y puliendo con los años. Su pensamiento es extraordinariamente sofisticado, extraordinariamente lúcido y moderno.

-¿Cuáles son los temas principales de los que nos habla?

De la educación, el progreso frente al inmovilismo, la reconstrucción de la memoria, el legado, el colonialismo, la maternidad, la resiliencia, la revolución, la guerra y todo lo que se llevó la guerra.

* Para Raquel, su directora, “Creo que en la cultura está el alma de los pueblos. Y creo que la educación es el vehículo que la hace posible, la materializa.” 

Estoy de acuerdo con lo que dice Raquel. En la cultura esta la identidad, y creo que es esencial educar en la libertad, en la diferencia, en el pensamiento crítico y propio, porque solo desde la libertad puede forjarse una identidad.

La historia de una maestra no es una historia individual, es la historia de sus alumnos y alumnas, dentro y fuera de la escuela; la historia de aquellas personas a las que acompaña, a las que moviliza o despierta. Creo que es revelador que Raquel elija señalar que la obra nos pone en la piel de las alumnas en lugar de simplemente hablar de las maestras; enseñar es tener un compromiso con el futuro, y en ese futuro, efectivamente, los protagonistas son los niños. Esos niños que recibieron un legado y que tuvieron la responsabilidad de defenderlo y sostenerlo durante la Dictadura, de mantenerlo vivo para que esa sociedad no muriera del todo. Ese legado persiste en la actualidad, pero cabe preguntarnos si lo estamos protegiendo o si estamos dejando que se diluya.

-¿Con qué tres frases de tu personaje te quedarías?

-“Mi revolución está en la escuela”.

-“Una vez una amiga me dijo que la vida de las mujeres es como una enredadera: sube, trepa, se enrojece por la fachada, en invierno se caen sus hojas pero ella nunca se suelta.”

-“La gente decía que España se estaba transformando. Y yo solo podía sentir la transformación de mi cuerpo. No pensaba ni en ti, ni en España. Solo en mi cuerpo. Y cuando apareciste en medio de toda esa ebullición… Era como si tú y yo, hubiésemos estado cambiando el mundo, desde mi barriga.”

-En la historia también está lo negativo: el machismo, el caciquismo, la ignorancia. ¿Qué otras circunstancias negativas hay en esta historia?

Las estructuras estancas, el poder en manos de esas estructuras, el hambre, la falta de medios, el papel de la mujer en la sociedad, cómo ese papel se transforma y las preguntas incómodas a las que lleva esa transformación; la violencia, la falta de entendimiento, la agitación, el miedo…

-¿Por qué debería el público ir a ver esta función?

Creo que es una función que, a la par que cruda y dolorosa, está llena de esperanza y sensibilidad. No lo sé, es cierto que yo soy de ese grupo de personas que escuchan “maestra de la república” y ya solo con eso se emociona de manera sistemática e irremediable, y que igual lo mío es exagerado, pero es una evidencia que estos relatos están en nuestro ADN, y que debemos recordarlos, reconstruirlos y revisitarlos, para conocerlos, para digerirlos y para reflejarnos.

Completan el reparto Víctor Sainz, Ainhoa Santamaría, Fernando Soto, Esther Isla, Thomas King, Andrés Picazo, María Ramos, Alfonso Torregrosa y Pablo Vázquez.

La Escenografía es una creación de Pablo Chaves, la Iluminación es de David Picazo, el Vestuario de Paola de Diego y la Música y el espacio sonoro de Kevin Dornan. Fotografías de Geraldine Leloutre.