Francesco Carril, Natalia Hernández, Raúl Prieto y Marina Salas protagonizan esta obra escrita y dirigida por Pablo Remón. Es una producción del Centro Dramático Nacional y Teatro Kamikaze.

-Preséntanos a tus personajes. ¿Quiénes y cómo son?
RAÚL PRIETO: Interpreto a varios personajes que se cruzan en la vida de la pareja formada por Toni y Olivia a través de los cuáles podemos entender un poco mejor el tormento interior de los protagonistas. En ocasiones soy Adrián, el hijo de Toni o su psicólogo o su hermano o su entrevistador o soy el propio Toni en una especie de desdoblamiento surrealista que sucede hacia el final de la obra.

MARINA SALAS: Interpreto a Maya, la hija de Toni y Olivia y a otros personajes.
-Comenta Pablo Remón que “Los personajes de esta obra comienzan donde terminan los de Vania. Frente a la apatía e inacción que caracteriza a los personajes de Vania, los de esta obra se lanzan en todo tipo de direcciones…” ¿Hacia dónde van los tuyos?
RAÚL: Los personajes que habitan el universo de Toni y Olivia son los que, de alguna manera, tratan de poner un espejo a la pareja para que puedan trascender su triste y vacía cotidianidad.
-¿Con qué tres frases de tus personajes te quedarías?
MARINA: -“Se reían en los funerales, reían en las celebraciones”.
– “Es momento de cerrar los ojos (muy fuerte, para no ver), apretar la mandíbula, no pensar, ser adulto, pedir una hipoteca variable, comprar piso en Sanchinarro.”
RAÚL: -“Nos están estafando”.
-“¿Y si toda mi vida ha sido una equivocación qué, eh?”.
-“Sal un poco de ti mismo, presta atención”.

-La compañía comenta que esta obra es “un intento desesperado por agarrarse a aquello que nos mantiene vivos o, lo que es lo mismo, por recuperar el entusiasmo.” ¿De qué otros temas nos habla?
MARINA: Refleja que, al final, construimos realidades y ficciones para seguir manteniendo el entusiasmo en cualquier tipo de crisis. Habla profundamente de la naturaleza humana, de la vida. La obra emociona sólo con leerla. Cualquier persona de cualquier edad entiende perfectamente el conflicto que tienen los protagonistas. Remón despliega un Universo detrás de las palabras de los personajes. Es muy enriquecedor, te cautiva, te magnetiza y te atrapa.
RAÚL: Es una obra que invita a la reflexión sobre el sinsentido de nuestras propias vidas. A veces poética, a veces absurda, a veces dolorosa y a veces desternillante y apasionada. Seguramente deje en el corazón y en la cabeza del espectador ese tipo de preguntas que invitan a debate una semana después de haberla visto.
-En esta función hay mucho humor e ironía…
MARINA: El humor y la ironía forman parte de la manera de mirar el mundo de Remón. Se transmiten en su escritura, en el tipo de personajes que crea y forma parte de su personalidad y de sus obras. Esta obra también tiene una parte muy cruda y combina la comedia con el drama y ese humor tan inteligente sirve para distanciarte un poco.
RAÚL: Sí. Alude a esa experiencia generacional de la mediana edad en la que si uno se limita a repetir lo que de joven le hacía feliz o aquello que parecía dar sentido a su vida el resultado es devastador.
-También comenta Remón que “La obra vincula el tema del entusiasmo en la vida de los personajes con el entusiasmo por la narración y por contar historias.”
RAÚL: Sí. En la obra veremos a un escritor que empieza frustrado y termina encontrando el aliento necesario para enfrentarse al horror de la página en blanco.
La Escenografía es una creación de Mónica Boromello, la Iluminación es de David Picazo y el Vestuario es una creación de Ana López Cobos. Fotografías de Geraldine Leloutre.