Por Carla Martín. 

Paula Iwasaki es la protagonista de esta producción del Teatro Español y Nao d´amores. Una versión de la obra de Valle-Inclán dirigida por Ana Zamora que, al cierre de esta edición, se seguía ensayando.

-¿Cómo describirías a tu personaje?¿Cómo es en esta versión?

Interpreto a la reina Isabel II a través del filtro del esperpento, del teatrillo del guiñol, de la caricatura de la chirigota y del tablado de fantoches.

En esta versión (según el propio Valle Inclán) “la comadre se ríe feliz y carnal de todo y de todos.”

-En la presentación de esta función se comenta que “En un Madrid de sainete y miseria, Isabel II y su corte desfilan como figuras ridículas, atrapadas en un mundo de corrupción, farsa y doble moral…”¿Qué añadirías?

Dice Ana Zamora que Valle Inclán podría ser considerado como el padre del teatro documento en España o quizá del teatro documento a la española.

Los personajes de esta obra son un retrato sórdido y muñequizado de la cara más corrupta y miserable de la sociedad. El público asistirá a la degradación y perversión de un gobierno nacional a través del humor descarnado, de canciones populares y de una atmósfera carnavalera en la que cada uno de los personajes acaba descubriéndose como una marioneta más dentro de un sistema frívolo y grotesco

-Según Ana Zamora, “La obra nos presenta una serie de hechos, más o menos documentados históricamente, desde una convención escénica absolutamente guasona, constituyendo una crítica feroz del reinado de Isabel II…”¿Qué añadirías sobre la historia que narra “Farsa y licencia…?

Valle Inclán no solo denuncia la corrupción del individuo que ostenta el poder, sino que se burla de una sociedad regida por los instintos más frívolos, sucios y primarios. La acción de la obra gira en torno a la aparición de unas cartas escritas por Isabel II a uno de sus amantes y cómo sus allegados y cargos importantes de la corte se mofan de la señora, se pisan entre ellos y urden todo tipo de tramas conspiranoicas para venderlas y sacar algún rédito de la incontinencia epistolar de la reina.

-¿Cómo describirías brevemente al resto de los personajes?

En “Farsa y licencia de la reina castiza”  aparecen todo tipo de personajes populares del Madrid del siglo XIX. Hay casi veinte personajes que entran y salen de escena, confabulan, se ríen de los poderes políticos y también los temen.

Aparecen los típicos manolos y manolas del imaginario castizo y popular, el general Narváez como el Gran Preboste, diversos amantes del rey y la reina, el rey Francisco de Asís, la infanta Francisca (abuela de ambos monarcas porque eran primos hermanos), las damas de su cámara real…

A estos personajes les darán vida Miguel Ángel Amor, Alejandro Pau, Aisa Pérez, Rafael Ortiz e Isabel Zamora.

-Si tuvieras que elegir varias escenas de tu personaje… ¿cuáles serían?, ¿por qué?

En la obra interpreto a la reina Isabel II y también a la infanta Francisca, a la que Valle describe como una bruja de entremés.

Los dos son divertidísimos y pasan por todo tipo de situaciones surrealistas y grotescas… Es difícil elegir un solo momento de la función.

Las escenas que más disfruto son las corales, en las que el esperpento se dispara y todos los personajes aparecen a la vez en escena. Hay un momento de la función en el que aparecen como diez personajes en escena y somos solo cinco actores…

-¿Por qué fue Valle-Inclán un visionario ya cuando escribió esta función?

Porque la corrupción, las estrategias políticas, los instintos primarios y la picaresca no entiende de épocas, culturas, ni géneros.

Y porque la obra podría ser perfectamente un meme caricaturizando la sátira política de nuestro tiempo.

-¿De qué temas actuales nos habla esta función?

En la actualidad estamos normalizando la corrupción como costumbre nacional y a los dirigentes políticos como caricaturas de sí mismos. El autor entendió que el esperpento no era solo una estética teatral, sino una forma muy española de mirar y sentir, entonces y ahora, la realidad en la que vivimos.

Completan el equipo artístico: Vicente Fuentes (Voz y palabra), Víctor Pliego de Andrés (en la Dirección musical),  Deborah Macías (como diseñadora de Vestuario).

El espacio escénico y trabajo de objetos es una creación de David Faraco y el diseño de la Iluminación es una creación de Juan Gómez Cornejo.  Retrato de Javier Naval. Teatro Español  (Sala Margarita Xirgu).