LUIS LUQUE es el adaptador y director de esta función que lleva a escena los artículos del filósofo español Javier Gomá Lanzón. La interpretan Jorge Calvo, Marta Larralde, Pepe Ocio y Laura Pamplona y cuentan con la colaboración de Covadonga Villamil.

Filosofía Mundana

-Comentas que “Filosofía mundana” es “una invitación al arte de sentarse, contemplar y escuchar”. Pero, ¿qué más le puedes contar a nuestros lectores sobre la historia de esta función?

Conocí a Javier Gomá y en nuestras primeras conversaciones le propuse llevar a escena sus micro ensayos filosóficos reunidos en el libro “Filosofía Mundana”. Después de superar la primera sorpresa me dijo que “¡adelante!”.

Me imaginaba una travesía escénica por la vida humana a través del pensamiento de Javier Gomá, ese pensamiento que nos ofrece la posibilidad de saber vivir mejor.

-¿Los actores y actrices interpretan a personajes o no?

No, los actores no interpretan a personajes como podemos entender en el sentido clásico. No hay biografías ni conflictos, sino voces que representan distintas dimensiones del ser humano. Jugamos con el carácter y emoción para encarnar el pensamiento de unos sencillos ciudadanos que piensan, dudan o aman, que se preguntan, como todos, ¿qué hacemos aquí?.

-A los espectadores que vayan a ver “Filosofía mundana”.  ¿De qué les hablan los actores?

Los actores le hablan al público de lo que significa vivir: de la belleza, del tiempo, del deseo, de la muerte, de la dignidad, del ejemplo… Hablan de lo humano. Pero no desde la solemnidad, sino desde la contradicción, el humor y la ternura. Piensan en voz alta pero no enseñan, comparten.

-También comentas que “Filosofía para todas y todos. Filosofar, en esta propuesta, se parece a sembrar. A esperar sin exigir, sin prisas, que cada espectador encuentre, con mucho humor y mucha ironía, su propio camino entre las ideas, como quien recorre un jardín sin mapa”. ¿Verdaderamente crees que todos podemos filosofar? ¿por qué?

Creo profundamente que todos podemos filosofar. Filosofar no es exclusivo de los académicos filósofos, sino una actitud ante la vida. Es detenerse, observar, preguntarse, aceptar no saber. En escena sembramos reflexiones que son muy comunes. Por eso hablo de un jardín sin mapa: porque cada espectador recorre su propio camino entre las ideas. Filosofar también es eso: caminar, perderse y mirar con curiosidad.

-¿Dónde reside el humor?

El humor está en la vida misma. En la torpeza del pensamiento cuando se enfrenta a lo real, en la vanidad de nuestras aspiraciones, en lo imperfecto. Es un humor sereno que nos permite mirarnos sin crueldad. No busca la carcajada, sino esa sonrisa que aparece cuando uno se reconoce, con cierta ironía, en su propia contradicción.

-¿Cómo van a ser la puesta en escena y las transiciones?

La puesta en escena es poética y orgánica. No hay decorado fijo. El espacio se transforma cuadro a cuadro, como un organismo vivo. La artista floral Covadonga Villamil crea junto a los actores una instalación vegetal que crece a lo largo de la función, como si el pensamiento mismo echara raíces.

-¿Qué destacarías de Marta, Jorge, Laura y Pepe, los cuatro actores/actrices que la protagonizan?

Marta Larralde tiene una fuerza vital y una transparencia que hacen que cada palabra parezca recién nacida.

Jorge Calvo posee un humor finísimo y una inteligencia escénica que le permiten moverse entre lo trágico y lo irónico con una precisión admirable. Laura Pamplona aporta una profundidad emocional enorme, una capacidad de escuchar y de estar que hace vibrar el texto desde dentro. Y Pepe Ocio tiene una hondura vital y una serenidad que anclan la función, le dan su pulso más humano. Cuatro presencias muy distintas, pero que juntas conforman una unidad viva.

-¿Cuáles son tus cuatro escenas favoritas?

Marta me conmueve en un monólogo donde se habla del amanecer. De Jorge, elijo una escena sobre la vanidad, donde el humor se vuelve espejo.

De Laura, un fragmento donde la voz se quiebra al hablar del ejemplo. Y de Pepe, el cuadro donde se habla de la figura de nuestra vida, la que da ejemplo. En la escena final cuando se habla sobre la dignidad buscamos un gesto compartido. La dignidad es el cierre del viaje, o quizá su verdadero comienzo.

Es una producción de Nave 10 Matadero y Pentación Espectáculos. El diseño de vestuario es de Raúl Marina y el diseño de espacio escénico de Mónica Boromello. La composición musical es de Mariano Marín. Fotografías de Geraldine Leloutre.