La veterana compañía Yllana vuelve a desafiar los límites del humor y la música con este espectáculo que celebra el flamenco desde la irreverencia, la emoción y la libertad creativa. Es una coproducción con el prestigioso Sadler’s Wells y será estrenada en el Peacock Theatre de Londres. En Julio, se representará en Madrid.

En el escenario, una familia de artistas flamencos enfrentada entre la tradición más estricta y el deseo de renovación. Una comedia musical vertiginosa donde el cante, el baile y la guitarra dialogan con el pop, el rock y la música disco, dirigida por David Ottone y Juan Ramos. Los dos nos desvelan que hay detrás de esta ambiciosa propuesta.

-¿Qué significa para Yllana estrenar una producción con el Sadler’s Wells de Londres?

DAVID y JUAN: Es un paso adelante en nuestra trayectoria. Que después de 35 años, estemos coproduciendo con una institución tan prestigiosa como el Sadler’s Wells, y estrenando el espectáculo en el Peacock Theatre de Londres es un sueño y una confirmación de que hemos hecho las cosas bien.

-¿Cómo describiríais a los protagonistas? ¿Quiénes son?

DAVID: Son una familia de artistas flamencos muy arquetípicos. Las relaciones familiares siempre dan mucho juego, porque todos podemos identificarnos con muchos de los conflictos que se desarrollan en el espectáculo.

JUAN: Partimos del entorno de esta familia, comenzando a trabajar desde estereotipos para romperlos. En el escenario hay cinco personajes: El patriarca, con su autoridad. Es un cantaor extraordinario. Los hijos que son dos bailaores de flamenco espectaculares, que intentan mantener la tradición flamenca pero que encuentran otros estímulos musicales.

También tenemos a un virtuoso guitarrista guaperas y a la madre, que hará un viaje muy interesante descubriendo quién es realmente su marido.

-Una familia de artistas flamencos está de gira. El jefe de la familia es un tradicionalista, estricto con sus principios, y no tolera influencias modernas de ningún tipo en sus actuaciones. Los miembros más jóvenes se rebelan… ¿Qué más le podéis contar a los espectadores sobre la historia de esta función?

DAVID y JUAN: Realmente el punto de partida para la creación del espectáculo era enfrentar dos conceptos: tradición y renovación.

Nosotros pensamos que el arte es un reflejo de la sociedad en la que vivimos y que, para mantener su relevancia, tiene que evolucionar con el mundo que lo rodea. Ese es el tema principal del espectáculo y también nuestra propuesta artística: una propuesta de fusión alrededor de un arte tan antiguo como el flamenco.

Además, este planteamiento nos daba la excusa perfecta para desarrollar la mezcla de estilos musicales, una de las características de nuestros espectáculos cómico-musicales.

Durante la función se producen conflictos generacionales que provocan muchas situaciones cómicas y nos permiten fusionar el flamenco con otras corrientes musicales.

También es importante recalcar que, como en otros proyectos musicales de la compañía (como “Pagagnini”, “Maestríssimo” o “The Opera Locos”), partimos desde un profundo respeto por el arte con el que trabajamos; en este caso, el flamenco. Y eso se nota desde el minuto uno.

Pero una cosa es el respeto y otra la reverencia. Y uno de los objetivos principales del show es provocar la risa, y eso solo se consigue con cierta transgresión.

-¿Cuáles son los principales temas que aborda?

JUAN: Hablamos del amor, la envidia, la codicia, el poder. Siempre trasladamos al ser humano a situaciones al límite, como siempre en Yllana, siendo un poco gamberros en la propuesta. Mostrándolo de la forma más amable, graciosa y simpática. No queremos adelantar mucho más.

DAVID: El principal tema es el enfrentamiento entre tradición y modernidad. Pero también abordamos cuestiones como la identidad de género.

-En esta ocasión volvéis a dirigir juntos (ya lo habíais hecho en “Pagagnini” y “Maestríssimo”). ¿Quién se ocupa de qué? ¿Cómo es el proceso de creación?

DAVID: Llevamos 35 años creando juntos y nos conocemos perfectamente. Los dos desarrollamos la historia general del espectáculo y las ideas principales. Después, ambos estamos presentes en los ensayos durante todo el proceso de creación con los actores.

Yo suelo encargarme más de la parte musical y del vestuario (tema en el que Juan nunca se mete), mientras que Juan trabaja más directamente con los actores y disfruta mucho de la parte técnica.

Aunque, muchas veces, esa división desaparece y acabamos intercambiando los papeles. Casi siempre trabajamos mano a mano en los ensayos.

Por supuesto, no siempre estamos de acuerdo en todo, pero siempre conseguimos encontrar lo mejor para el espectáculo. Yo siempre digo que es mejor trabajar en equipo.

JUAN: David y yo nos compenetramos muy bien. Él es un obsesivo del universo musical de los espectáculos, yo de la parte actoral y de la técnica. La creatividad de cada uno confluye en un aluvión de ideas. Cuando, a partir de todo eso, vemos nacer el espectáculo juntos es muy interesante y maravilloso. Y para los actores, es como estar en un partido de tenis, mirando a uno y a otro, y entrar en el código de propuestas…

Es un juego muy divertido, también tiene mucho de presión por lo que implican 35 años de carrera, pensando en dar al público algo nuevo, sin perder nuestra esencia.

-¿Qué destacaríais de la música compuesta por Juan Cañas, Daniel Rovalher y Miguel Magdalena, de Ron Lalá?

JUAN: El trabajo parte del flamenco más puro y la búsqueda de la ruptura, desde el respeto más absoluto, para que dialogue con otros lenguajes musicales.

DAVID: Somos compañías amigas y es un lujo poder contar con ellos durante todo el proceso de creación del espectáculo.

En realidad, no hay composiciones originales en el show. Trabajamos desde la tradición flamenca. Lo que sí hay son numerosos arreglos musicales, especialmente en las partes de fusión del flamenco con el pop, el rock, la música disco. Su trabajo ha sido más el de arreglistas y asesores musicales.

-¿Algunos títulos de las canciones son…?

DAVID y JUAN: Ahhh… esa es una sorpresa que el público debe descubrir y disfrutar.

Pero, por adelantar alguna pista: ¿qué tal os sonaría “Flashdance”… en versión flamenca?

-¿Qué sorpresas le depara al público este espectáculo?

DAVID: Creo que va a gustar muchísimo. La estética del show está muy cuidada. La escenografía es de Carlos Brayda y el vestuario de Tatiana de Sarabia, ambos estupendos y colaboradores habituales de la compañía.

Pero, sobre todo, tenemos un elenco de primera. Yo les llamo “Los cinco magníficos”, porque son únicos y han sido elegidos entre muchísimos artistas: Raquela Ortega, como la madre; David Bastidas, como el padre; Anabel Moreno, la hija; Raúl Ortega, el hijo y Luis Gallo, el guitarrista contratado por la familia. Son grandes profesionales del flamenco y, además, tienen ese “extra” que Yllana siempre busca para poder llevar a cabo nuestras locuras.

JUAN: Si a la gente le gusta el flamenco va a disfrutar del flamenco porque hay mucha calidad, y si viene buscando a Yllana también lo va a encontrar. El espectáculo es una sorpresa detrás de otra con un ritmo trepidante. ¡Es una locura!. Es una celebración del flamenco desde el humor, la emoción y la libertad creativa. Un espectáculo pensado tanto para los amantes del flamenco más tradicional como para quienes quizá nunca se han acercado a él. Porque creemos que la mejor manera de mantener vivo un arte es permitirle evolucionar, jugar y sorprender…”

Julio. Teatro la Estación.